jueves 12 de noviembre de 2009

Amo a tres

Si de confesiones hablamos, tendría que admitir que la más humana de mis debilidades es que suelo enamorarme de seres, cosas y lugares que son excepcionales y únicos a su modo... me encanto fácilmente con ellos y luego no puedo sacarlos de mi corazón.

Como le comenté a un amigo de acá, "he encontrado más de un lugar que me ha enamorado a su manera... Por ahora, hay 3 ciudades que me vuelven loca, que adoro, y a las que visito cada vez que puedo. No sé por qué una no es suficiente, lo cierto es que todas tienen su encanto, todas me han calado de diferente manera en el corazón y todas me han enseñado mucho, aunque son muy diferentes entre sí. Imposible decidirme por una y no es que sea indecisa, sino que todas son maravillosas y en las tres hay gente que adoro."

Mi tierra:
Mi ciudad de edificios, puentes y costas
Justo en el centro de América (o al menos eso dicen). Es la tierra que me vio nacer y en la que he vivido gran parte de mi vida. Acá está toda mi familia y la mayor concentración de amigos que he hecho hasta el momento. Adoro la diversidad que muestra entre lo cosmopolita, lo antiguo, las estructuras de concreto y sus encantos naturales. Puedo estar en las dos costas (Pacífico y Caribe) en el mismo día. Además tenemos el Canal, nuestro orgullo, por el cual nos han legado el título de Puente del Mundo, Corazón del Universo, como agradecimiento por haber separado nuestra tierra para unir al mundo.

Mi escape:
Mi ciudad de playas, palmeras y volcanes
Está ubicada justo en el medio del Pacífico, basante lejos de tierra firme. Por la insistencia de un amigo soñador, visité esta ciudad en marzo del 2006 y fue amor a primera vista. Después, por varias coincidencias del destino, fui trasladada por 8 meses allí para trabajar en un proyecto especial... Ahora que miro hacia atrás, pienso que el momento no pudo ser más oportuno: yo necesitaba espacio, cambiar de ambiente, conocer gente nueva, y esa ciudad me abrió las puertas y me regaló todo eso y mucho más. Todavía extraño salir de la oficina e ir a caminar por la playa, escuchando música típica de estas islas. Es innegable que Honolulú es un paraíso impresionante, rico en historia, tradición y cultura... ya me atacaron las ganas de regresar.

Mi oasis:
Mi ciudad de sierras, lagos y castillos
Está localizada a 5,684 km de Panamá.. Emprendí el primer viaje allí como parte de las vacaciones que tuve el año pasado y aproveché para conocer físicamente a uno de mis buenos amigos que sólo había tenido oportunidad de conocer virtualmente, sin pensar que me enamoraría de esa curiosa ciudad. Me encanta la paz que me transmite ese lugar y lo que puedo encontrar allí... todo es tan sencillo y tan único que me hace sentir que estoy justo en donde tengo que estar, sin necesidad de preocuparme demasiado. A pesar de ser una ciudad pequeña, siempre conozco algo nuevo, y aunque visite un lugar conocido anteriomente, siempre tengo la sensación de estar allí por primera vez. "Mi oasis", además, viene con regalos incluidos: "Él" y mi kilómetro cero. No me atacan ganas de volver allí, porque desde que conocí ese lugar, nunca las he perdido.

lunes 2 de noviembre de 2009

Pequeñas cosas


Es increíble que mi felicidad gire en torno a pequeñas cosas que conmúnmente llamo "tonterías". Justo anoche pensaba en las ganas enormes que tenía de comerme un buen alfajor... hasta fui a un mercado cercano en donde los venden y tuve uno en mi mano, pero me arrepentí de comprarlo en el último momento... "éste no es un alfajor de verdad", pensé, "es un insulto a los buenos alfajores". Preferí quedarme con las ganas, a arriesgarme y desilusionarme por completo.

Pero para mi sorpresa, hoy al llegar a mi oficina, había una pequeña caja de alfajores Havanna sobre mi escritorio... al inicio pensé que era una visión o que tal vez seguía soñando (no sería la primera vez que soñara con comer alfajores), pero no... estaba bien despierta. Me acerqué a la cajita, la abrí todavía dudosa de que fuera cierto y miré que estaban los seis. En ese momento escucho una voz a mis espaldas que me dijo: "Es un regalo que te traje por todos los alfajores que me has regalado, no serán tus favoritos, pero son ricos"... Era uno de mis compañeros que había ido a pasar vacaciones con su novia en Argentina y me trajo esas "joyas". La última cosa que pensaba era que se acordaría de mí y me traería semejante delicia.

Le he dado las gracias como 500 veces y llevo puesta una sonrisa permanente que seguramente me durará varios días. Acabo de comerme el primero y estoy demasiado feliz. Qué regalo tan extraordinario!... Además, me trajo buenos recuerdos, porque justo hoy hace un año desde la primera vez que visité el "Lugar Soñado"... y de un par de cosas más. Qué mejor forma de celebrar que ésta?


Foto tomada el 2 de noviembre de 2008, en el "Lugar Soñado", como a las 12 pm (hora local)

lunes 26 de octubre de 2009

Volvieron a la vida


El pasado 10 de octubre, a eso de la 2:30 pm (hora local), se dignaron en aparecer mis mariposas, justo cuando yo las daba por muertas o desaparecidas. Aparentemente siempre estuvieron en su sitio (mi estómago), pero habían decidido quedarse tranquilas y silentes... tal vez me estaban dando vacaciones, o quizá ahora su actividad depende de los encuentros que tenga con cierto personaje... todo indica que se han empeñado en girar en torno a "Él", sólo para hacerme la vida más difícil... Lo bueno es que el efecto suele durar varias semanas, lo que significa que aún las siento revoloteando y revolucionándome la vida, aunque de momento volvamos a tener varios miles de kilómetros en medio.

Así están las cosas... Él aparece, y ellas vuelven a volar... Ellas vuelven a la vida y yo vuelvo a la vida con ellas.

sábado 26 de septiembre de 2009

Por tiempo indefinido



Llegó la hora de callar...

martes 22 de septiembre de 2009

Contrario a lo que parece



Muchas veces, mientras camino entre alguna bulliciosa multitud, tengo la sensación de estar sola, y suelo pensar que cada uno de esos seres que componen la muchedumbre está en su propio mundo, perdido en sus propios pensamientos, en sus problemas y persiguiendo objetivos individuales. A veces me entretengo imaginando lo que están pensando o lo que harán ese día... los observo y pienso que todos somos diferentes entre nosotros, pero que tal vez muchas cosas nos identifiquen sin siquiera imaginarlo.

Por increíble que parezca, lo contrario ocurre en ocasiones... sobretodo en esas noches, en las que me encuentro totalmente sola en mi esquina de un octavo piso, cuando hasta la casa permanece en silencio como haciéndose cómplice de la situación... luego me da por mirar a través de alguna ventana, observo alguna estrellita titilando y es entonces cuando suelo sentirme acompañada, porque pienso que en ese preciso momento hay al menos una persona que me aprecia pensando en mí y con suerte habrán muchas personas pensando y haciendo lo mismo que yo. Las noches claras me hacen recordar a las personas quiero y me quieren, ya sea que estén cerca o lejos... y también llegan a mi memoria los que quise y me quisieron pero ya se han marchado... y en ese momento siento que están todos allí... conmigo, y algún modo es así...

Aunque parezca que estoy sola, no lo estoy, y cuando parece que estoy acompañada, podría encontrarme más sola y perdida que nunca.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Cuando las cosas no resultan como las planificamos...


Cuando quieres algo es como planificar un viaje de vacaciones a Italia. Compras guías de viaje y haces planes maravillosos: el Coliseo, el Michelangelo, las góndolas de Venecia... hasta aprendes algunas frases que te serán útiles en italiano. Después de algún tiempo, llega el gran día, empacas tus valijas y tomas el vuelo. Varias horas después, el avión aterriza y la azafata te dice "Bienvenido a Holanda". "Holanda?" dices tú, "Cómo que Holanda? Yo me registré en un vuelo para ir a Italia porque toda mi vida soñé con ir allí".

Pero hubo cambio en los planes de vuelo, el avión aterrizó en Holanda y allí debes permanecer por un tiempo. Te han llevado a un lugar que a tu parecer es horrible, asqueroso, desagradable, lleno de pestilencia, hambre y enfermedad. Así que debes salir a comprar nuevas guías de viaje para ese lugar, debes aprender un nuevo lenguaje y conocerás un nuevo grupo de gente que nunca habrías conocido.

Es sólo un lugar diferente. Más lento, más pacífico y no tan llamativo como Italia. Ya que estarás allí por un tiempo, respiras hondo, miras alrededor y empiezas a notar que Holanda tiene tulipanes, molinos de viento, canales, lagos y lindas edificaciones. Después de todo, Holanda es un país hermoso y digno de disfrutar.

Pero muchos de los que conoces, van a Italia y regresan alardeando de lo maravilloso que es estar allá. Y tú sólo piensas: "Sí, ése era el lugar en donde se suponía que yo debía ir... eso era lo que había planificado". Y te sentirás frustrado porque nunca irás a Italia y porque tu sueño de conocer ese país, ahora es inalcanzable. Pero si desperdicias tiempo murmurando y pensando en el hecho de que nunca fuiste a Italia, estarás desaprovechando la oportunidad de disfrutar lo especial, adorable, sencillo, único y excepcional que es estar en Holanda. Si te fijas con cuidado, hasta podrías alardear mucho más que tus conocidos... eso, si aprendes a amar lo maravilloso que es estar en Holanda.


Extraído de la composición "Bienvenidos a Holanda" de Emily Perl Kingsley

jueves 10 de septiembre de 2009

Cuando el "acá" se convierte en "allá"


Es curioso que me empeñe en pensar en otro lugar justo cuando estoy sentada en mi banca, en mi rincón favorito y también es extraño que cuando estoy en aquella otra ciudad, nunca extrañe mi mar. Por increíble que parezca, el alivio y la estabilidad que por lo general siento cuando regreso a casa, no lo sentí esta vez; ahora mi rutina me parece odiosa y hasta había olvidado lo temprano que tengo que levantarme para ir al trabajo, el tráfico, el ruido de la ciudad y el calor insoportable que hace sin importar que llueva o no.

Siento que el tiempo pasa más lento, me aburro hasta la saciedad y nada me parece demasiado divertido después de todo. La música no me hace bien... de hecho, me pone bastante sensible, por lo tanto, no escucho temas contaminados y cuando estoy en el auto, cambio de emisora constantemente en mi intento por evitar escuchar las canciones 1 y 8 del ranking de las más escuchadas esta semana. No cocino de buena gana desde hace rato, y a veces ni siquiera cocino, lo que es bastante raro en mí. Mis límitados vuelos sólo son causados por ciertos alfajores que traje como souvenir y mis mariposas, están calladas y tranquilas... son casi imperceptibles; si no las conociera demasiado bien, diría que escaparon para no volver.

Sigo disfrutando los amaneceres desde mi banca, cerca del mar, sin embargo, en cada pestañeo desearía que al abrir los ojos, no aparecieran los rascacielos de mi ciudad, sino las sierras y el lago de aquella otra ciudad... En lugar de estar a orillas de mi mar, desearía estar junto a sus latidos, entre sus brazos, escuchando su corazón...

Eso y más pasa... cuando estoy "acá" y no "allá"...

martes 1 de septiembre de 2009

De vacaciones... acá


Estoy justo en la mitad de mis vacaciones en un lugar apacible y excepcional... aunque para ser sincera hoy no ha estado tan tranquilo, sobretodo porque desde que anocheció el viento ha rugido con audible fuerza y me ha parecido extraño, porque nunca había escuchado el viento de esa manera; si no fuera porque hace frío y porque ya estoy en pijamas, ya habría salido un rato para disfrutar de la noche, pero correría el riesgo de resfriarme si me atrevo a hacerlo. No tengo otra opción que quedarme dentro, debajo de las sábanas, escuchado el viento, hasta que me dé sueño... Sí, son más de la 1:00 am y ya debería estar durmiendo, pero tuve la genial idea de dormir cuando no debía y ahora no tengo nada de sueño (qué tonta!).

Ya amanecerá y veremos...

miércoles 12 de agosto de 2009

Otra tarde lluviosa


Hoy volvió a llover a cántaros, toda la tarde... fueron horas y horas en las que no hizo más que llover. Estuve todo el día en la oficina, ocupada, entre estudios y trabajos poco agradables, pero me negué a perderme la magia y saqué un momento para observar la tarde lluviosa. Me paré al filo de en una de las paredes de vidrio, justo al borde del sexto piso y me quedé contemplando la lluvia por un minuto... o al menos ésa era la idea inicial, pero me tomé mas tiempo. Fue tan relajante ver tantas gotas caer hasta convertirse en chorros de agua que caían sobre las calles, los autos, la gente y los edificios... hasta me dieron ganas de mojarme, de salir a caminar o de poner mi música a todo volumen mientras conducía sin rumbo fijo. Y allí estaba yo, olvidando el tiempo (y los deberes), perdida en mis pensamientos y en la lluvia, hasta que noté la presencia de uno de mis compañeros tras de mí. Volteé y al instante me preguntó cómo podía estar tan inmóvil y callada por tanto tiempo; le respondí una tontería que lo hizo reír y volvió a dejarme sola... y yo volvi a regresar a mi mundo, lejos de todo y de todos, ese mundo en donde casi se pueden tocar los pensamientos. Disfruté de la tarde de lluvia como siempre... y como nunca.

sábado 8 de agosto de 2009

♪♪ No se olvida ♪♪

♪♪ ... Por más que pasa el tiempo, no...
No se olvida esos besos que me diste,
No se olvida... hay que tener mala memoria ♪♪



♪♪ No se olvida el cielo... si algún día estuviste ahí ♪♪

(y estuve allí)