sábado, 26 de noviembre de 2016

A.

Eres la parte de mí que no recuerdo o tal vez sea todo lo contrario. Eres el trozo de vida que debería dolerme en el alma, en cambio, solo extraño recordarte. Sigo buscándote entre mis pérdidas sin lograr encontrarte y sigo sintiéndote distante... solo que ahora no es porque estés lejos. ¿Alguna vez te tuve? Puede que sí, a mi manera o a la tuya. ¿Acaso habremos tenido algo parecido a "nuestra manera"? Tengo muchas preguntas y muy pocas respuestas. Empiezo a dudar que recuperaré el pasado. Hasta hace poco fui una ilusa que aseguraba poder hacerlo. ¿Perdí mis alas o las encontré? ¿Pisé tierra o me movieron el piso? ¿Vuelo, caigo o floto a la deriva? Quizá tú lo sepas mejor que yo porque me conoces.. tal vez, nadie lo sepa... ni siquiera yo, porque me desconozco...

jueves, 8 de marzo de 2012

"V.O.S."



Nunca fui tan feliz hasta que estuve a tu lado...

Nunca me sentí tan segura hasta que estuve en tus brazos...

Nunca pensé en renunciar a todo lo demás hasta que te conocí...

Nunca nadie me hizo sentir querida, hasta que llegaste...

Por eso, no puedo amar a nadie que no seas "vos"...

Ni besar a nadie más que no seas "vos"...

Ni confiarle mi vida a nadie más que no seas "vos"...

jueves, 29 de septiembre de 2011

Palmera o Roble

Hace un tiempo, un buen maestro me hizo entender la diferencia básica entre una palmera y un roble. La palmera tiene raíces bien arraigadas, sin embargo, su condición hace que aunque esté fija al suelo, pueda soportar fuertes vientos y climas áridos y cambiantes, lo cual le permite sobrevivir más tiempo, y aprovechar las oportunidades que se presenten.

El roble en cambio, tiene su firmeza, estabilidad y fortaleza, sin embargo, esas mismas condiciones, lo hacen ser blanco fácil ante situaciones variantes e inhóspitas, las cuales, en caso de ser fuertes, podrían simplemente arrancarlo de raiz.

El maestro aquel siempre nos hacía referencia a una pequeña anécdota al respecto, al final de la cual nos preguntaba si preferíamos ser roble o palmera. Hoy me acordé de él, y pensando en esta enseñanza, decido ser palmera en lugar de ser roble. Si tengo valores profundos y además soy flexible y adaptable, eso me valdrá y me rendirá mayores frutos que la dureza de un roble.

Además, me da la impresión de que la palmera, decide aprender a vivir y disfrutar cada día como se lo quieran regalar, mientras el roble inamovible, intentará permanecer perenne contra viento y marea, aún sabiendo que no será algo que soportará eternamente.

Sí... definitivamente, soy palmera...

domingo, 12 de junio de 2011

Nuestro árbol

Fui de visita a la casa de mi abuela sin sospechar que me encontraría allí con mi antiguo vecino y amigo de la infancia... Tampoco imaginé que se nos ocurriría ir al patio y probar nuestras habilidades de trepar aquel árbol el cual hace años bautizamos como "nuestro"... Jamás esperé poder subir sin dificultad, como lo hacía regularmente cuando tenía entre 7 y 12 años... Y, para nuestra sorpresa, esa misma rama, de aquel viejo árbol, pudo sostenernos igual que lo hacía hace dos décadas... Entonces se nos ocurrió que podíamos repetir lo mismo de esos años: comer mango, mientras conversábamos y nos hacíamos las confesiones de siempre; y eso hicimos... Lo curioso es que se sintió como si no hubiera pasado ni un solo día desde que dejamos repentinamente de hacerlo y lo disfrutamos igual que si fuéramos dos chiquillos inmaduros que no pensaban en todo eso que los adultos llamamos responsabilidades, restricciones, falta de tiempo, rutina... ni nos dejamos llevar por el famoso "qué dirán"... Al fin y al cabo, este era y es nuestro pequeño espacio, nuestro momento, nuestra rama, y nuestro fuerte, frondoso y tan querido árbol que nos vio nacer, crecer, madurar y volver... Siempre valdrá la pena recordar, vivir y revivir esos momentos de complicidad imborrables que atesoramos con celo y cariño en nuestro ser...

miércoles, 8 de junio de 2011

Una flor

Justo cuando sentía que todo estaba perdido, que lo que hacía no valía la pena, que sólo era un día más que debía soportar hasta su final, se me ocurre voltear la mirada hacia mi puerta y ahí estás tú, de pie, con una flor inusual en tu mano y una gran sonrisa en el rostro... De más está decir que me volvió la vida al cuerpo, literalmente hablando, por este simple gesto que costó poco, sin embargo, significa demasiado.

La vida tiene una extraña manera de hacernos valorar las cosas más sencillas... y es que, tal vez, sólo aprendemos a apreciar la sencillez y la belleza, cuando alrededor todo parece oscuro e incierto.

¡Gracias!

miércoles, 18 de mayo de 2011

La luna, la lluvia y yo



No ha hecho más que llover, este día de luna llena, y yo no he hecho más que pensar en todo y en nada... en mis idas y venidas... en esos detallitos a los que casi nadie presta atención... en el contenido de mi corazón, en lo que lo mueve y motiva... en la tristeza que siento, la misma que nadie nota (o tal vez no lo quieran notar)... será que nadie sabe cómo lidiar con ella? (ni siquiera yo misma?). Caminar bajo la lluvia a la luz de la luna, no surtió el efecto que buscaba, tampoco encontré solución alguna en los acercamientos que inútilmente busqué y fracasaron... Puede que no sea momento para compañías... puede que sea justo ahora cuando no haya otro remedio que estar únicamente las tres: la luna, la lluvia y yo... rodeadas del silencio nocturno.

martes, 17 de mayo de 2011

Mi decisión

En situaciones difíciles siempre tenemos tres opciones: una es no hacer nada, la segunda es correr en dirección contraria a eso que nos asusta y la tercera es ir directo hacia esa situación que nos parece incontrolable.

Hoy me he decidido por la tercera, no porque sea valiente, sino porque necesito enfrentarme a este nuevo reto, necesito hacer algo que valga la pena, algo que las personas que me conocen recuerden como mi legado, y no hay nada mejor que este "ambicioso proyectito" para lograrlo

Seguiré avanzando, no porque pretenda convertirme en una heroína ni en una caza-tormentas, sino porque espero poder visualizar cada pieza justo en el sitio en donde debe estar y poder hacer que en el trancurso del tiempo armonicen juntas... de eso se trata. Tal vez, en el camino encuentre la luz que busco y pueda hacérsela llegar a otros... y tal vez, la única forma de lograrlo sea correr justo hacia el ojo de la tormenta.

domingo, 15 de mayo de 2011

Vaciar lo que tengo




He estado pensando más de la cuenta últimamente, más de lo que habría querido pensar la mayoría de las veces... y he llegado a una única conclusión: es preferible abrir más mi corazón, compartir más, ser más yo... decir lo que pasa por mi cabeza, ser más espontánea de lo que suelo ser... antes de quedarme con todo eso que encierro dentro mío.

Así que, de hoy en adelante, vaciaré todo lo que tengo... como si abriera la llave de agua hasta que salga la última gota. Sé que no será tan fácil y que me encontraré con tropiezos, pero también sé que no me arrepentiré de hacerlo.

lunes, 21 de marzo de 2011

No me sueltes


Si al abrazarme, me escuchas decir: "no me sueltes", no es porque quiera aprisionarte o que ates tu vida a la mía. Esas tres sencillas palabras son la forma en la que te pido que por favor, no me dejes caer, que me siento a gusto contigo, que te quiero y que me dolería que te alejaras... También quiero decir con ello que si algún día quisieras dejar de abrazarme, siempre serás libre de hacerlo; pero si eso pasara, yo seguiría guardando la esperanza de que al menos podamos coincidir en ocasiones, espacios y silencios y que quizá, de vez en cuando, cruce por tu mente y por tu corazón, la idea de que podamos mantenernos tomados de la mano... a pesar de las distancias y a pesar del tiempo.

martes, 8 de marzo de 2011

Mariposas en la panza

Viven conmigo y son parte de mí,
Pero eres tú quien las hace volar y revolotear...
Sólo hace falta que me mires o que esquives mi mirada...
Que sienta que se acercan tus pisadas a mis espaldas...
Que presienta que me piensas...
Que me hables o que calles...
Que me sonrías...
Que vea alguno de tus mensajes...
O que intuya que se avecina uno de esos abrazos que me hacen volar...
Ellas viven dentro mío... pero tú les das la magia,
Y a través de esa magia, me das la vida a mí.