lunes, 26 de mayo de 2008

A pesar de lo difícil del camino



Muchas veces pasamos la vida intentando mantener un equilibrio constante, a pesar de las heridas que el camino pueda causar. A menudo nos preguntamos si es preferible dejarnos caer en algún punto y descansar de tantas heridas, o si debemos continuar adelante a pesar de todo, evitando caer. Sea cual sea nuestra decisión, lo importante es luchar por lo que queremos y evitar renunciar cuando todo parece muy incierto... recordando siempre que los caminos que parecen más difíciles son los que al final suelen tener un mejor final para nosotros.

miércoles, 21 de mayo de 2008

A veces es mejor callar...



... que decir una o más tonterías. Mil disculpas a aquellos a quienes le incomoda mi silencio. No será algo permanente.

lunes, 19 de mayo de 2008

Como diría mi madre...



"Se levantó arrastrando la manta"
"Mírenla, pero no la toquen"
"No le echen leña a la hoguera"
"Hoy no estamos con buena cara"
"Me parece que hoy es luna llena"
"Tras de que es llorona, la pellizcan"

Y a quién se refiere mi mamá con esas frases? Precisa y justamente a mí.

De vez en cuando me convierto en esa que describe mi madre tan acertadamente: la hoguera, intocable, lunática y malhumorada... pero lo que no sabe ella es que no me pongo así por la luna, ni por causas hormonales... siempre hay una razón de peso. Hoy me puse así porque cometí un error y me molesté conmigo misma... Todo tiene solución? creo que sí, pero a veces ciertas cosas pueden costar bastante.

jueves, 15 de mayo de 2008

Hogar dulce hogar



No hay nada como el hogar... eso es definitivo. Hace algunas semanas se me desbordaba la alegría porque estaría en Panamá por unos días con mi familia y amigos y me decía a mí misma: "voy a pasarla bien, me voy a divertir, puede que no duerma mucho, pero voy a aprovechar el viaje, pasaré tiempo con las personas que quiero y haré todo lo que no he podido hacer mientras estuve lejos". Para mi sorpresa, a las pocas horas de estar en mi país me descubrí a mí misma extrañando mi hogar temporal en Hawaii y todo lo que de algún modo he encontrado aquí.

Hace casi tres meses dejé atrás todo lo que conocía por perseguir un sueño: alcanzar unas metas profesionales y darle tiempo a mi familia para que superaran ciertos aspectos emocionales. Logré las cosas más rápido de lo que hubiera esperado, pero en el trancurso del tiempo aquí, me enamoré de Hawaii. Ahora mi normalidad es ésta, vivir en Honolulú y sacar un proyecto internacional adelante. No es que no quiera volver a Panamá... allá está la mayoría de la gente que quiero y por ellos voy a regresar, pero no será tan fácil como había pensado; aunque nunca fue mi intención ponerme muy cómoda aquí, lo hice y no lo puedo cambiar. Cuando me vaya voy a extrañar mi hogar temporal... mi hogar actual.

Sé que esto les puede parecer raro a algunos y hasta inconcebible, pero así soy yo... no puedo simplemente estar en un lugar y evitar sentirme conectada y atraída por todo lo que tiene y representa. Me pasa lo mismo con la gente, pero ése es un tema un poco largo de contar en este momento.

martes, 13 de mayo de 2008

Pensamientos cruciales



El día inició como siempre, sólo que me levanté más temprano porque debía viajar a otra ciudad para visitar un cliente. A las 5 am ya estaba en la estación del tren lista iniciar mi corto viaje. El trayecto fue placentero, tranquilo y me fascinó ver paisajes que no se ven desde la carretera. Me pareció relajante pasar por entre tanta vegetación y lagos, lo que me obligó a pensar bastante, porque mi fin de semana no había sido muy alentador.

Algunas horas después el panorama era muy diferente, una circunstancia verdaderamente difícil e inesperada me hizo revivir muchos momentos de mi vida, algunos importantes, otros triviales... recordé a la última persona que había sido amable conmigo y a todas las personas que quiero, en especial a dos: a mi madre, porque no había tenido tiempo de llamarla ese día y a un amigo a quien le había dicho un par de cosas que realmente no sentía el día anterior.

Todos los días se aprende algo, pero en momentos de presión, confirmamos algunas teorías:
1. Un gesto amable, por sencillo que parezca, nunca se olvida.
2. Pensamos más en las personas que queremos cuando creemos que será imposible volver a saber de ellos.
3. Ante ciertas circunstancias, lo que no creíamos importante cobra relevancia y vemos que pasaríamos por alto cosas a las que le dimos demasiada importancia.
4. Pesa más lo que nos queda por hacer y decir, que lo que ya hemos dicho y hecho.
5. Siempre es posible salir adelante, si contamos con la motivación adecuada.

jueves, 1 de mayo de 2008

¡Maldito orgullo!



A veces nuestro ogullo es la causa de nuestras mayores tristezas y no nos percatamos de que ciertas cosas que parecen demasiado graves para resolverse, se solucionarían de forma sencilla y natural, diciendo la verdad tal y cual es. Como dice un viejo refrán "hablando se entiende la gente".

Hoy necesito echar ese orgullo a un lado, y reunir todo el valor que tengo (que no es mucho) para hacer algo que vengo posponiendo desde hace días.

Sí... soy soñadora, alada e incansable... pero también soy cobarde.