martes, 24 de junio de 2008

Mi lugar favorito



Creo que para todos y cada uno de nosotros existe ese lugar en el cual nos sentimos seguros, felices y en donde todo parece perfecto. Usualmente, los que hemos encontrado ese sitio recurrimos allí cuando necesitamos pensar, meditar, relajarnos o simplemente cuando necesitamos disfrutar de la soledad (por raro que suene eso último).

Hace años en Panamá, descubrí ese lugar, y desde entonces lo visité al menos una vez por semana. Me adueñé de un banco en donde podía pasar horas leyendo, pensando, admirando la naturaleza y sintiendo esa extraña sensación de haber desaparecido temporalmente para el resto del planeta... Cuando estaba allí no había manera de que alguien me encontrara, a menos que me diera por encender mi celular, porque la única persona que sabe de mi lugar favorito, de seguro no iría hasta Panamá a darme una visita sorpresa.

En Hawai todavía no he dado con ese sitio especial en el que me sienta realmente bien. He visto y he estado en varios lugares que me parecen sorprendentes pero ninguno se compara con el mío, quizá porque simplemente no quiero reemplazarlo... Como dije antes, no quiero ponerme demasiado cómoda aquí.

4 comentarios:

Pablo Mariosa dijo...

En mi caso, ese lugar suele ser mi interioridad. Sin embargo, es verdad que hay espacios físicos (por así decirlo) en donde nos sentimos más a gusto, donde parecemos encontrarnos a nosotros mismos...
No puedo mencionar un lugar específico, pero sí recuerdo unos cuantos lugares en donde me sentí así de bien.
Te invito a visitar mi blog.
Saludos,
Pablo

Britanny dijo...

Yo también tengo mi lugar, y me encanta DISFRUTAR DE MI SOLEDAD de tanto en tanto. Es más, me he dado cuenta de que prescindir de esos momentos durante más de una semana dispara mi agobio y mi negatividad. Uno necesita concederse tiempo para sí mismo y como tu dices "desaparecer".

simplemente yo dijo...

Hola yo tampoco tengo un lugar físico, me cuesta encontrar uno específico.. Pero a veces lo encuentro y me siento genial.. Besos grandes

Hada dijo...

Todos necesitamos ese espacio, ya sea que nos refugiemos en un lugar físico o sólo en un estado emocional. Por ahora, yo no tengo ese lugar físico, pero siempre encuentro la manera de mantener el equilibrio, aunque no sea presisamente escapando a un sitio o haciendo alguna actividad específica.

Gracias a todos por sus comentarios. Un abrazo.