sábado, 30 de agosto de 2008

La mejor definición de amar que conozco



"Sabes que amas a alguien cuando es la primera persona en que piensas cuando despiertas y la última que ves con los ojos cerrados antes de dormirte...
Cuando prefieres sólo hablar con esa persona que hacer cualquier otra cosa con alguien más...
Cuando no le encuentras defectos y eres capaz de perdonarle cualquier error...
Cuando recuerdas cada detalle que te dice, sus gustos, sus ilusiones y sus sueños...
Cuando eres capaz de renunciar a tu propia felicidad por ver a esa persona feliz aunque sea con alguien que no seas tú...
Cuando algo dentro de ti te dice que jamás la olvidarás...
Cuando sonríes con sólo recordarla...
Cuando puedes adivinar lo que siente y quiere decir, sólo con mirarla a los ojos"




PD: no la saqué de ningún libro ni me la inventé... me la dijo mi papá alguna vez; había olvidado parte de "su definición de amar", pero al amanecer del día de hoy, me pareció escuchar que la recitaba palabra por palabra, justo como me lo dijo hace más de un año.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Un vuelo más


Hace un par de días, ante la cercanía de mi viaje de trabajo, sentía las mariposas intranquilas en mi estómago. Supongo que inconscientemente quería quedarme en mi lugar, dejar de moverme tanto para variar, sin ni siquiera sospechar que disfrutaría tanto el vuelo. Sí, lo digo textualmente: "disfruté del vuelo", aunque por lo general suelo dormir mientras me traslado de un lugar a otro para recuperar energías.

El hecho es que pude ver cosas a las que no estoy acostumbrada a observar, por aquello de haber nacido en país pequeño, casi diminuto. Fue increíble ver la selva amazónica en toda su extensión desde el avión y ni hablar del río Amazonas que parecía no tener final... me sentí tan pequeña en esos momentos y hasta un poco indefensa. El atardecer también fue magnífico y el anocher me sorprendió con una luna llena enorme, anaranjada y bella como nunca (ojalá hubiera podido tomar una mejor fotografía, pero mi cámara no es tan buena, y el movimiento del avión hizo difícil que obtuviera una mejor toma).

Tantos vuelos que he tenido que hacer y nunca había disfrutado tanto de uno como hasta ahora... la vida siempre nos da una que otra sorpresa, en especial cuando no andamos con muchas ganas de hacer nada. Pero la mayoría de las veces no nos percatamos de esas pequeñas sorpresas por estar pendientes de situaciones en las que no vale la pena invertir tanto tiempo.

sábado, 16 de agosto de 2008

Las mariposas nuevamente



Justo en la antesala de un viaje demasiado largo, amanecieron muy despiertas las mil mariposas que usualmente llevo en el estómago. Siempre están allí, pero por lo general están tranquilas, casi inmóviles e imperceptibles... tanto así, que a veces hasta me olvido de que existen. Pero desde que amaneció el día de hoy se la han pasado inquietas, impacientes y chocando unas contra otras como con ganas de ser liberadas.

Será que les hago caso o las ignoro? Si las dejo que escapen volando y que me lleven a donde ellas quieren, quién sabe a dónde iría a parar...

viernes, 15 de agosto de 2008

Hoy se conmemoran varias cosas...



1. Un día como hoy hace 489 años se fundó Panamá La vieja, nombre con que se conoce a los vestigios arquitectónicos del Conjunto Monumental Histórico de la primera ciudad española, fundada en la costa del Pacífico de América el 15 de agosto de 1519 por Pedro Arias de Ávila.

2. El 15 de agosto de 1914 se inauguró el Canal de Panamá, ubicado en el punto más angosto de el istmo panameño, con la finalidad de unir el Mar Caribe y el Océano Pacífico, para acortar distancias y mejorar el tránsito y las comunicaciones. Mide aproximadamente 80 kilómetros y funciona con tres juegos de esclusas. El canal de Panamá opera los 365 días del año por 24 horas, ofreciendo servicio de tránsito a todas las naciones sin discriminación alguna.

3. Por ser el tercer viernes de Agosto se celebra el día del Estado Hawaiano. No tengo mucha idea del sentido de la celebración, pero es igual de alegre que cualquier fiesta hawaiana, con música, bailes, nada de trabajo y mucha relajación. Magnífico... debería estar celebrando, dando saltos en la calle o divirtiéndome en la playa... pero estoy acá, sin pensar en ninguna de esas tres celebraciones, pensando en la inmortalidad del cangrejo, en conmemoraciones y fechas que no debería ni recordar por no ser tan gratas, con la mente a miles de kilómetros de acá y dándole largas a la tarea de hacer valijas.

Mañana salgo de viaje por cosas del trabajo y, como siempre, dejo "esa" tarea para el último momento. Por qué? porque me parece de las cosas más tediosas que hay... pero voy a hacerlo, ya me prometí a mí misma que no salgo de mi apartamento hasta que no tenga listo mi equipaje y quiero salir, así que me pondré manos a la obra. Como diría mi abuela: "Al mal paso darle prisa".

PD: Olvidé mencionarlo, pero el 15 de Agosto también se celebró el día de las madres en Costa Rica.

lunes, 11 de agosto de 2008

Para qué preocuparse?



Desde hace mucho he sabido que la felicidad que sintamos no depende de otros o de algún evento, sin embargo, no fue hasta hace un par de semanas que empecé a experimentar esto en todo su sentido. Algo que nos roba increíblemente la felicidad es el preocuparnos por todo lo que pasa, y es un poco ilógico, porque las preocupaciones no nos ayudan para nada. Hay un viejo dicho que dice: "si algo tiene solución para qué preoocuparse y si no la tiene, para qué preocuparse?" En lugar de estar preocupados, lo que debemos hacer es ocuparnos en hacer las cosas lo mejor posible para que todo salga bien.

Antes me preocupaba mucho por todo y después aprendí que el hacerlo no hará que las cosas cambien, que cuando algo tiene que pasar es inevitable que modifiquemos el rumbo de los acontecimientos, que todo ocurre por algo, que cuando algo malo ocurre, siempre nos quedan grandes lecciones de vida, y que al final, siempre podemos salir adelante, pase lo que pase, y estaremos bien siempre que aprendamos a creer en la fortaleza de nuestro espíritu.

Siempre que llovió escampó... no es que no deba importarnos que caiga una tempestad, pero es mejor estar preparados para que cuando ocurra nos afecte lo menos posible, y no estar quejándonos de que la lluvia moja. Si aceptamos la vida como viene aprovechando lo mejor de ella, seguramente la viviremos de una mejor forma.

Personalmente, me ayuda pensar que tengo exactamente todo lo que necesito en el momento en que lo necesito; lo que no tengo es porque no me hace falta tenerlo, entonces no me preocupo de lo que creo que me falta, o lo que tuve y ya no tengo... porque sé que al final del camino, todo lo que pase me ayudará para bien.

martes, 5 de agosto de 2008

Extraño...



A veces me levanto con unas ganas enormes de ver cerca el Puente de las Américas y los barcos que transitan por el Canal de Panamá. Eso era algo a lo que tenía fácil acceso en mi país y que hacía cada vez que quería. Pero ahora, al estar a más de 8 mil kilómetros de casa, me quedo con cero posibilidades de hacer las cosas que antes eran bastante alcanzables.

Lo cierto es que extraño mi ciudad y mi país... y no sólo eso, sino que extraño a todos los que están allá y no acá. Pero acá falta cada vez menos por hacer... ya empiezo a ver la luz al final del túnel, se ve muy pequeña, pero está y eso me pone feliz. A pesar de todos los contratiempos, seguimos en pie y avanzando... ciertas cosas no han salido como lo esperábamos pero gracias al equipo de trabajo tan perfecto con el que cuento, hemos podido resolver esos temas que se complicaron. Y, si todo sigue como lo planeamos, estaremos en casa para inicios de noviembre.

Falta menos... no quiero decir que quisiera que pasara pronto, porque no la estoy pasando mal acá tampoco, así que mientras me dure, disfruto lo que tengo y cuando se acabe mi tiempo acá, estaré feliz de recuperar todo lo que tuve.

viernes, 1 de agosto de 2008

Paz en la tormenta



Puede que a mi alrededor todo sea un completo desastre en estos momentos y hasta parece que un par de cosas están al borde del derrumbe, pero siento que es un viernes perfecto. Amanecí extrañamente feliz y optimista... no existe una razón específica ni especial para que me sienta así, pero así estoy, y prefiero mantenerme relajada y resolver todo de una mejor forma.

Pensando en esto, vino a mi memoria una imagen que hace ya varios años me mostró uno de mis profesores: a simple vista sólo se veía un cielo con pesadas nubes negras y una tormenta devastadora alrededor de un frondoso árbol, pero al observar más de cerca el árbol, era posible apreciar en una de sus ramas un pequeño nido, dentro del cual había una paloma alimentando a sus pichones. Ellos parecían tan ajenos a lo que pasaba a su alrededor que ni siquiera prestaban atención a que, a unos centímetros más allá de su pacífico mundo, todo era un caos. Recuerdo claramente que si me concentraba en la imagen completa se veía todo muy lúgubre y frío... pero sí sólo me fijaba en el nido, veía el reflejo de una calidez y calma que pocas veces podemos percibir.

Ojalá tuviera la imagen conmigo... sería una linda manera de ilustrar que la tranquilidad que sintamos no depende de otros ni del ambiente exterior, sólo de nosotros mismos... aunque a veces pensemos lo contrario.