sábado, 16 de agosto de 2008

Las mariposas nuevamente



Justo en la antesala de un viaje demasiado largo, amanecieron muy despiertas las mil mariposas que usualmente llevo en el estómago. Siempre están allí, pero por lo general están tranquilas, casi inmóviles e imperceptibles... tanto así, que a veces hasta me olvido de que existen. Pero desde que amaneció el día de hoy se la han pasado inquietas, impacientes y chocando unas contra otras como con ganas de ser liberadas.

Será que les hago caso o las ignoro? Si las dejo que escapen volando y que me lleven a donde ellas quieren, quién sabe a dónde iría a parar...

6 comentarios:

Blogger a tiempo parcial dijo...

Nunca podrás sacar esas mariposas de tu cuerpo....están siempre dentro de nosotros.....viajes, amora, cosas nuevas....existen...

Pablo Mariosa dijo...

¡Qué convivencia con las mariposas!
Cuando estén en movimiento, por más que sean casi imperceptibles, seguramente sea porque algo generó fuertes sensaciones en tu cuerpo.
Es fantástico que eso ocurra.
Gracias por visitar mi blog.
Besos,
Pablo

Andres dijo...

creo que tendrias que dejarlas volar libremente, dejarte en sus "alas" y que te lleven.

Finalmente ellas seguiran revolteando aunque vos te hagas la desentendida asi funciona ese juego.

besos

Andres

Hada dijo...

La verdad es que ya ni sé qué es lo que quieren mis mariposas... a veces quiero sólo quedarme quieta y permanecer en un solo lugar, mientras que otras veces pienso y siento que seguir en movimiento es lo mejor. Tal vez sólo necesito encontrar un muy buen motivo para decidirme.

simplemente yo dijo...

Bueno yo te aconsejo q las dejes volar.. besos

Hada dijo...

Pues no... soy terca, pero las tengo encerradas en una jaula. Ya veré qué pasa con ellas y conmigo :p