miércoles, 22 de octubre de 2008

Todo sigue como estaba, hasta él


Ya estoy de vuelta en mi país y hago lo posible por alinearme a mi nueva realidad. La experiencia de regresar nuevamente y ocupar "mi lugar" ha sido buena en general. Mi familia y mis amigos están bien, mis sobrinas están grandísimas, más bellas, igual de juguetonas y adorables. Al parecer todos me siguen queriendo porque pasé más de 3 horas saludando gente desde mi llegada y recibía a cada minuto un nuevo abrazo... eso me hizo increíblemente feliz y agradezco a todos aquellos de los cuales recibí esa linda muestra de cariño, aunque no me dieron tiempo de descansar mucho después del largo viaje, pero ellos fueron mi mejor recompensa.

Mi trabajo sigue estando allí, pero ahora tengo nueva oficina y más responsabilidades. Mis compañeros todavía me recuerdan y al parecer me extrañaban, porque me dieron un lindo recibimiento que no esperaba. Mi apartamento está intacto, doy gracias a Dios el no haberlo alquilado estos meses, porque seguramente no lo habría recibido en las mismas condiciones si lo hubiera hecho. Disfruté dormir una vez más en mi cama (la cama más comoda del mundo)... Me hizo falta la vista de mi ventana, pero por ahora me basta con imaginar lo que pudiese ver a través de ella.

Mi pequeña Panamá sigue estando linda, cada vez con más edificios, con la gasolina más barata, con sus octubres terriblemente lluviosos, con la larga línea de barcos que se ve desde la ciudad, los ruidos en las calles, su tráfico, su gente, con la alegría y carisma que la caracteriza, con temas de política a la orden del día y en todos los noticierons debido al próximo período de elecciones, con una latin american idol que yo desconocía por haber estado un poco "desconectada" de la realidad panameña, con una medalla de oro olímpica en salto largo que tampoco disfruté ni celebré como debía, con los trabajos de ampliación del canal que ya inician, y muchas otras cosas más que la definen.

Mi lugar favorito sigue allí, con su banco y todo, incluyendo el joven intruso que en ocasiones lo ocupa aún sabiendo que es mi banco preferido del lugar. De hecho, me sorprendió un poco llegar el lunes a mi banco y descubrirlo a él sentado allí, justo como lo dejé hace 8 meses y medio, bajo la promesa tonta de cuidarlo por mí. Hasta tuve la ligera impresión de que no se había movido ni un centímetro desde mi partida y eso me provocó una sonrisa. A pesar de que él y yo sómos sólo un par de desconocidos que comparten la preferencia de un simple banco, no puedo negar que me causó algo de felicidad verlo allí, igual que siempre, ocupando mi lugar y esperando que yo llegara para cedérmelo, porque de alguna forma eso me indica que las cosas están justo como las dejé, que no ha habido mayor variación, que todo y todos siguen allí, como si hubieran detenido el reloj para esperarme, guardando todo lo que me correspondía recibir y tener.

Me siguen queriendo de la misma manera (o más), al igual que yo a ellos, y eso es lo importante.

sábado, 18 de octubre de 2008

Hasta pronto!


No... no los dejo, sólo parto hacia mi querida Panamá dentro de unas horas y tengo un montón de preguntas dándome vueltas en la cabeza: cómo estarán todos? cómo estará todo? habrá cambiado la imagen de la ciudad? me seguirán queriendo igual los que me querían antes de irme? ya se habrán acostumbrado a que no estoy? y mi banco? será que alguien se adueñó de él mientras yo no estaba? seguirá por ahí la persona que a veces lo usaba hasta que supo que era mío? qué tanto voy a extrañar Hawai? me darán ganas de regresarme pronto? podré regresar pronto? quienes estarán esperándome en el aeropuerto? cuánto habrán crecido mis sobrinas? se acordarán de las bobadas que jugábamos antes de irme? estaré olvidando algo? me habré despedido de todos los que debía despedirme? pagué todo lo que debía? podré comerme todo lo que está en el refrigerador antes de irme? por qué me siento tan rara?

Siento una mezcla extraña de felicidad, melancolía, ansiedad, indecisión, nerviosismo y desasociego. No sé si sonreír, estar seria o llorar. Pero para atrás ni para tomar impulso, me subo a ese avión porque me subo. Es cierto que dejo mucho acá, pero será grato disfrutar lo que me espera. Aún así, digo "Hasta pronto!" porque pienso volver algún día a mi segundo hogar, aunque sea para tomarme unas cortas vacaciones.

La próxima vez que deje mis pinceladas por acá, lo haré desde mi país.

Nos vemos!

miércoles, 15 de octubre de 2008

De verdad tengo que irme?


Esto es clásico: me pasé 8 meses pensando en el día que podría regresar a mi país y ahora me pregunto por qué "tengo" que irme. En realidad mis "tengo" tienen nombres y apellidos; en primer lugar mis familiares, en segundo, mis amigos, y tercero, mis compañeros de trabajo. Si lo pienso detenidamente, de nada me sirve estar en el paraíso, si no los tengo a todos ellos juntos.

Esta vez estoy más animada a hacer mi equipaje, de hecho, ya adelanté algunas valijas que están esperando por mí en Panamá. Pero, siento una melancolía extraña... el haber estado acá varios meses deja sus huellas. Mentiría si les dijera que bailo en un pie por irme, porque acá lo único malo son los precios, todo lo demás es excelente. Será por eso no me he quejado casi nada en estos meses? Seguramente.

A pesar de todo, tengo que agradecer la oportunidad que me ha dado la vida de estar acá, de poder conocer 6 maravillosas islas del archipiélago de Hawai y de poder compartir una experiencia única, enriquecedora e inolvidable con gente de tantos países. Sin lugar a dudas, éste es un lugar en donde los sueños se hacen realidad... tendré que regresar en algún momento.

domingo, 12 de octubre de 2008

Cómo decirle a un hada que deje de soñar?


Hoy amanecí un poquito diferente, porque es una de esas veces en las que simplemente no puedo detener a la fuerza el millón de mariposas que llevo dentro y se me escapan. A veces pasa, que sin motivo alguno, les da por irse a volar y me arrastran con ellas. Nada lo ocasiona (eso creo), pero cuando pienso que el asunto está superado, ellas vuelven a revolverme la existencia.

No estoy acostumbrada a renunciar a mis sueños, usualmente hago lo posible e imposible por alcanzarlos, al punto que me pongo medio testaruda cuando de sueños se trata. Aún así, existen algunos anhelos a los que renuncio casi desde el principio; son pensamientos que la mente desecha porque en el fondo la razón sabe que es imposible o que no va a resultar, pero el corazón tiene mente propia y hace lo que se le da la gana... si alguien encontrara la fórmula para ir en su contra, sin lugar a dudas se haría millonario, porque sé que hay miles de personas como yo intentando sobrevivir a esa eterna lucha.

Ahora mismo estoy en la difícil tarea de devolver a todas esas mariposas a su lugar, para que no trastornen el resto de mi ambiente. No es tan sencillo, pero sé que voy a poder hacerlo en un par de horas... o días. No podemos estar soñando todo el tiempo, y mucho menos con cosas imposibles.

sábado, 11 de octubre de 2008

Premio al esfuerzo personal


Uno de los motivos de esta entrada es primeramente agradecer a Nuka el premio que me otorgó hace algunos días en su blog, por mi entrada "Estaremos bien". Le agradezco mucho a esta linda personita, que además siempre pasa por mi blog a leer y comentar, lo que demuestra que me tiene muy presente, a pesar que últimamente no paso mucho por estos lados.

Cuando empecé a escribir este blog lo hice como una forma de desahogo y sin pensar que alguien alguna vez comentaría en él, pero para mí sorpresa, tengo fieles visitantes, lectores y comentadores... ése es el mayor premio que todos pueden darme.

Otro de los motivos de esta entrada es premiar también a otras 7 personas quienes considero merecedores de este premio:

1. A Brittany y su blog "Diario de una neurótica", por su forma natural y fluida de escribir y transmitirnos lo que piensa, y por singular modo que tiene de describir vivencias en sus escritos.

2. A Simplemente yo y su blog "Curando el corazón", por su sensibilidad y por abrirnos el corazón con cada una de las entradas que publica, sin el menor temor de ser criticada, juzgada, rechazada o atacada.

3. A Pablo Mariosa y sus escritos, por la fidelidad que tiene con cada uno de sus lectores al regalarnos cada sábado sus reflexiones de una manera jovial, pura y diferente.

4. A Srta. Bomba de Humo y su blog "Mi subconsciente hablando de más", por la valentía que tiene de escribir lo que pasa por su mente y su corazón, y también por atreverse a borrar todo su blog y empezar de cero sólo porque así lo sintió.

5. A Onubius y su blog "Girando a mi alrededor", por exteriorizar sus pensamientos y sentimientos, describiendo todo lo que gira a su alrededor, mientras decora su escencia con exquisitos tonos azules y naranjas.

6. A Eowyn y su blog "A la sombra de los pinos", por la constancia de sus escritos en su blog y por la frescura y naturalidad que expresa en todo lo que escribe.

7. A Mariana y su blog "La soledad y el sentimiento de no ser queridos es la más terrible de las pobrezas" por los constantes mensajes de motivación que nos comparte, los cuales son capaces de dejar huellas en lo más profundo de nuestros corazones.

Muchas felicidades a todos y mil gracias por leerme. Espero que disfruten este premio y que lo compartan con otros si así lo sienten.

sábado, 4 de octubre de 2008

La otra cara de la moneda


Sí... sólo faltan dos semanas para mi regreso a casa y me siento tan feliz de sentir la cercanía a mi tierra a la vuelta de la esquina... hasta puedo sentir su olor. Mi imaginación se queda corta cuando intento construir en mi mente el reencuentro con mi familia, mis amigos, compañeros de trabajo, mi casa, mi lugar favorito y todo lo que es mío y no lo tuve cerca por 8 meses.


Pero también está la otra cara de la moneda porque siempre hay peros cuando uno modifica las variables de la ecuación y ciertos parámetros constantes para desafiar distancias. Mi pero, es que acá no la he pasado mal, porque conocí gente maravillosa que llegué a apreciar en todos estos meses, quienes han sido mis amigos, compañeros y casi mi familia durante este tiempo y, para qué mentirles? Hawai es un paraíso terrenal, no me cansaría de vivir acá nunca, estas islas son lo máximo y sé que voy a extrañar este sitio que también ha sido mi hogar. También voy a extrañar caminar sólo dos cuadras para llegar al trabajo, a la playa o a los centros comerciales. Y ni hablar de la gran ventana que tengo en mi habitación, la cual me permite dormir viendo las estrellas y admirar la playa en cada amanecer sin tener que moverme a un centímetro de mi cama (ojalá pudiera llevarme la ventana aquella).

A veces quisiera que las distancias fueran más fáciles de alcanzar por todos o que el mundo fuera tan pequeño que pudiera estar en todos los lugares que me encantan a la vez y estar cerca a todas las personas que quiero. Ése es un sueño imposible, verdad? Soñar no cuesta nada... o me equivoco?