jueves, 18 de diciembre de 2008

Hay tácticas y hay tácticas


Cada año para estas fechas salen a flote las preguntas de mis familiares, amigos y conocidos para intentar identificar qué quiero para mi cumpleaños. Las tácticas para obtener información varían de una persona a otra. Unos recurren a las mentiras blancas y me llevan de compras para que los acompañe a comprarle un regalo a alguna "amiga del trabajo", algunos me hacen interrogatorios y dependiendo de lo que yo responda, van desechando o considerando las posibles opciones que tienen en su cabeza. Otros son más directos y simplemente me preguntan qué quiero para mi cumpleaños y a donde quiero ir, pero también están los más ingeniosos, que no pierden oportunidad de llevar una conversación normal al tema de los "regalos", y hasta hay unos que son capaces de idear lo que sea con tal de mirar la talla de alguna de mis blusas.

El asunto es que todo el tema me parece un tanto gracioso por un lado, porque tarde o temprano termino percatándome de la finalidad de tanto alboroto y no puedo negar que a veces me divierten ciertas actuaciones inesperadas de algunos, pero a la vez lo considero algo innecesario porque no soy materialista y todos los que me conocen bien, lo saben. Usualmente me siento mejor regalando algo que recibiendo un regalo, pero aún así, sé que todos quieren darme algo que me guste; lo que no termino de entender es cómo, a pesar de "tantos" años, le metan tanta mente al tema de mi regalo, sabiendo que no soy nada exigente en ese aspecto y que siempre voy a preferir otro tipo de atenciones: momentos agradables, buena compañía, que no se olviden de que existo, que alguien me diga las palabras justas cuando lo necesito, un detalle tonto que no espero, que me comprendan como soy y manos amigas que me apoyen sin importar el qué el cómo o el cuándo... todo eso es mejor que cualquier regalo material.

Si hoy tuviera que elegir el regalo perfecto para mi cumpleaños, preferiría tener a todos mis amigos y seres queridos cerca de mí juntos ese día, en un solo lugar y que cada uno me regalara un abrazo. Sé que no es algo tan posible de lograr porque muchas de esas personas que aprecio tanto están bastante lejos; lo que sí es seguro es que siempre los llevo a todos conmigo en mi mente y mi corazón y que realmente siento que son valiosos para mí, porque cada uno es especial a su modo y a cada uno lo quiero diferente... Es por eso todos son y serán siempre mi mejor regalo.

2 comentarios:

simplementeyo dijo...

Bueno guapa, pr es normal q los q te quieren deseen encontrar un regalo q te guste.. Es bonito q se preocupen por ti.. Por cierto, por si me olvido, felicidades.. jaja besos ah y yo te regalo un abrazo

Hada dijo...

La celebración de mi cumpleaños fue perfecta, y lo mejor es que era algo que ni siquiera esperaba... de hecho pensé que todos habían olvidado mi cumpleaños, cuando en realidad me estaban preparando una linda sorpresa =) Hacía rato que no pasaba un cumpleaños así.

Un abrazo y gracias por pasar =)