martes, 17 de febrero de 2009

Sin previo aviso

Hoy, me cayó inesperadamente y de un sólo golpe todo el peso de la melancolía. Increíblemente había pasado casi 4 semanas evadiendo ese sentimiento y lo había logrado exitosamente hasta el momento, pero hoy se me ocurrió reconciliarme con la música de la que me alejé al mismo tiempo que me despedí de "Él", y casi inconscientemente empecé a escuchar la lista de canciones que compartimos por esos días. No creí que pasara nada inusual, porque hasta ahora simplemente me había pasado el tiempo ignorando recuerdos que pudieran hacerme daño y qué mal podría hacerme escuchar un par de canciones? Obviamente me equivoqué (y con letras mayúsculas); acabo de descubrir que la música es un catalizador bastante dañino en este caso específico; puedo evadir casi cualquier cosa, pero no con "esa" música... en especial si se trata de esta canción:



Así que por lo visto, sigo igual. Aunque por ahora estoy acá:
(Salinitas, El Salvador)...

... Mi corazón sigue acá:


... Y no sé si lo último vaya a cambiar alguna vez.

Como diría un buen amigo mío: "Eso nos pasa por desafiar distancias".

3 comentarios:

Nuka dijo...

Hola ^-^

Tengo una sorpresita para ti en mi blog. Pásate, espero que te guste.

Muchos besitos guapísima ^-^

Yoyo dijo...

LA melancolía no es mala, quizás habia llegado la hora de lavar "distancias" con la sencillez de las lagrimas....
y sabes? creo que hay que seguir desafiaando... quien no arriesga no gana, lo único es ataviarse con una coraza por si falla....
Besotooootes...

Hada dijo...

Nuka:
Te agradezco de todo corazón todos los premios que me otrorgas =D

Yoyo:
Soy más arriesgada de lo que debería, prefiero andar sin la coraza y ser lo más natural posible... jugar al trapecista y sin red.

Abrazos!