martes, 31 de marzo de 2009

No me he ido



Sigo aquí, aunque no con el mismo ánimo que antes, con más de una nueva decepción, con el corazón más destrozado que hace un mes, con menos ganas de sonreír, con mis silencios prolongados... Con algunos de mis peores miedos hechos realidad, con ganas repentinas de desaparecer, de empezar de cero en un lugar desconocido y con gente diferente, con la esperanza de que todo acabe pronto y de la mejor manera.

Y sigo aquí, con las mismas promesas que hice y las que me hicieron, las que fueron y son importantes, con aquellas que quiero mantener intactas porque soy incapaz de romper, con las que algunos me hicieron y rompieron, pero sigo aquí... Extrañando las pequeñas tonterías que me hicieron sentir feliz, las mismas que ahora parecen haber desaparecido de golpe, con ganas de recuperar lo que una vez tuve o creí tener, sintiéndome impotente para lograr el olvido y para regresar en el tiempo a borrar las últimas cabezonadas que hice.

Y me quedo, además, con la extraña sensación de haber perdido personas que quiero y el cariño de algunos, de haber pasado de moda para otros, de haber sido olvidada, de importarles menos... me arrepiento en ocasiones de haber dado mucho o de haber dado poco, pensando que eso pudiese cambiar ciertos resultados... pero aún así, sigo aquí.

Y cuando digo que sigo aquí, no me refiero sólo a este espacio; también sigo estando aquí para los que me necesiten, cuando me necesiten y para lo que necesiten. Cuando ofrezco mi amistad sincera, procuro mantenerla, y aunque no siempre estoy demasiado visible, virtualmente hablando, siempre estaré para cuando mis amigos llamen.

He perdido mucho el último mes y la mayor parte de lo que perdí es irrecuperable... si alguien de casualidad ha visto alguna de mis sonrisas, sólo ha sido para llevarle la contraria al dolor y para "intentar" estar bien. No ha funcionado a la perfección, pero al menos me ha servido para seguir creyendo que vale la pena caerse para levantarse (aunque todavía no logro lo último), así como también, soñar y seguir viviendo. Mis sentimientos siguen igual y sigo teniendo mis alas, tal vez lo que perdí fue la magia... si es que alguna vez la tuve.