domingo, 31 de mayo de 2009

Otro fin de semana de lluvia


Sin duda alguna, mayo es uno de los meses más lluviosos en mi ciudad, pero me encanta cuando llueve por dos días seguidos y sin parar, sobretodo este fin de semana, porque mientras llueve me he dedicado a holgazanear, a olvidarme del trabajo, a mojarme un poco, a leer un libro, a compartir con amigos, a escuchar música contaminada, a mirar una serie, a dar un corto paseo en auto, a cocinar pescado relleno con puré de papas, y a pensar... en que todo es tan perfecto si lo miro detenidamente, que pasar tiempo cerca de mi familia después de haber estado una semana fuera es una experiencia oxigenante, que es lindo despertar en mi casa y en mi cama sin que el sonido del celular interrumpiera mis sueños (y mi vuelo), y que ha sido una maravilla que al despertar con tanta hambre, mi desayuno estuviera listo y esperándome en la mesa. Sé que parecen situaciones triviales y de todos los días, pero son ésas las cosas que extraño cuando no las tengo, sobretodo porque me hacen sentir querida y segura.

Ahora la lluvia casi tormentosa se convertió en llovizna, pero la noche sigue fría y sólo siento ganas de abrigarme, de acostarme temprano, de pensar un poquito y de soñar tonterías... lo bueno es que no necesito suerte para lograrlo, sólo de ese poco de magia que siempre traen consigo esas gotas de luvia que me caen directamente. Voy a llevarme a la cama la misma sonrisa que he tenido puesta desde que llegué ayer a Panamá... sé que me hará bien y me ayudará a soñar mejor.

viernes, 29 de mayo de 2009

El peor de los miedos


Increíblemente, cuando llegamos a amar demasiado, lo único que puede separarnos de esa persona es nuestro propio miedo a perderle para siempre.

lunes, 25 de mayo de 2009

Prometo sonreír sin importar qué o quién


"Me lo debo a mí misma... porque no puedo privarme de ser feliz pensando justo en lo que no tengo... porque no me gusta cerrar las puertas a las posibilidades, por muy pequeñas que parezcan... porque sólo se vive una vez... porque no quiero arrepentirme mañana de no disfrutar el hoy, siendo el "hoy" es lo único que realmente tenemos... porque le debo una sonrisa a los que me sonríen cada día, y también a los que no... porque tengo mucho que entregar y no voy a dejar de hacerlo... porque lo prometí, y lo volvería a hacer mil veces si pudiera".

Como humana que soy, he tenido mis momentos de preocupación, tristeza, desanimo, pesimismo, desilusión, soledad y dudas, pero por lo general procuro no quedarme allí más de lo necesario; el tiempo que tenemos es limitado y mientras más tiempo nos quedemos derrumbados, menos oportunidades tendremos después para disfrutar esos regalos que la vida se encarga de darnos cada día. Como diría una de mis canciones favoritas:
♪♪ Now don't hang on,
nothing last for ever but the earth ans sky
it slips away
and your money won't another minute buy ♪♪

viernes, 22 de mayo de 2009

Ya pediste un deseo?


Ayer llevé a mis sobrinas gemelas a pasear después que salí del trabajo y lógicamente, nos agarró la noche en la calle. Mientras conducía de vuelta a casa por la autopista, sobre el tramo marino, una de ellas empieza a gritar entusiasmada, dándole tirones a mi blusa y señalando el cielo estrellado:

- Tía!!!! Tía!!!!... mira, mira, miiiiraaaaa!!!!!!!! La estrella de los deseooooos!!!!!!!
- Sí? Y cuál es? – pregunté mirando de reojo hacia la ventana
- Es la más linda, la más grande y la más brillante de tooooodas las estrellas, no la ves? Mira, mira, ahí está! Siempre le pedimos un deseo y se nos cumple. Vamos a cerrar los ojos y a pedirlo... vamos, corre antes de que se vaya.

Su expresión, mezcla de alegría e infantil ingenuidad, me hizo sonreír y pensé por un momento en cierta tontería que alguna vez compartí con alguien sobre "contar estrellas". Miré por el retrovisor y las vi tomarse de la mano mientras cerraban los ojos con fuerza por 2 segundos y luego dijeron sonreídas a la vez: "Listo". "Qué par de mocosas tan especiales", pensé, "qué habrán pedido?". Al parecer, tienen superpoderes, porque justo antes de que hiciera la pregunta, una me respondió:

- Pedimos paletas de frutas para las dos. Ya pediste tu deseo, tía?
- No, todavía no lo pedí
- Pídelo, antes que pierdas la estrella... corre, corre, coooooorreeeeee
- Ok, pero sin cerrar los ojos porque estoy conduciendo
- Ahora sí lo pediste?
- Sí, ya lo pedí
- Y... que pediste?
- Hmmm... es... complicado
- Por qué? Pediste miles de paletas de frutas?
Ahí ya no pude aguantar más y solté mi carcajada (pero no les respondí).

El resto del camino no hice más que pensar en cómo cuando somos pequeños, nuestros mayores problemas están relacionados con cosas sencillas, como conseguir dulces y golosinas y, a medida que pasan los años, esos problemas que quisiéramos resolver, se hacen más y más complejos.

También pensé en la inocencia y espontaneidad que todos tuvimos antes y que por diversos motivos, mientras crecimos, preferimos ignorar o mantener en un segundo plano. Aunque seamos grandes, siempre habrá un niño dentro de cada uno con ganas de creer, de expresarse y de sentir sin limitaciones. De vez en cuando, dejémoslo salir. No hace mal recordar y volver a vivir esos pequeños momentos llenos de ternura, magia e ilusión. Aunque no veamos una estrella fugaz, ni la estrella de los deseos, podemos cerrar los ojos, pensar en algo lindo y pedir eso que quisiéramos tener, creyendo que lo vamos a conseguir. Seguramente después de hacer eso, nos sentiremos mejor.

martes, 19 de mayo de 2009

Lo que más extraño de Hawaii


Casi nunca lo digo, casi nunca lo preguntan y casi nunca lo notan, pero extraño estar allá... tener todo cerca, vestir más informal que ahora, salir más temprano del trabajo, escuchar las olas del mar casi a toda hora, sentir el aroma característico de la ciudad, que de vez en cuando alguien me cuelgue un lei en el cuello, la belleza y amabilidad de su gente, el particular sonido del ukelele acompañado de canciones en hawaiano nativo, tener la posibilidad de participar a algún luau sin mayores complicaciones, noches de luna caminando por la playa, ver las estrellas desde mi apartamento, hacer visitas especiales a gente encantadora los domingos, escuchar anécdotas e historias de ancianos adorables...

Y lo que más me hace recordar este lugar es una canción, que en su letra y música describe lo que realmente es Hawai:

♪♪ Somewhere over the rainbow way up high
There's a land that I heard of once in a lullaby
Somewhere over the rainbow skies are blue
And the dreams that you dare to dream really do come true
Some day I'll wish upon a star
And wake up where the clouds are far behind me
Where troubles melt like lemondrops
Away above the chimney tops
That's where you'll find me
Somewhere over the rainbow
Bluebirds fly
Birds fly over the rainbow
Why then, oh why can't I?
Some day I'll wish upon a star
And wake up where the clouds are far behind me
Where troubles melt like lemondrops
Away above the chimney tops
That's where you'll find me
Somewhere over the rainbow
Bluebirds fly
Birds fly over the rainbow
Why then, oh why can't I?
If happy little bluebirds fly
Beyond the rainbow
Why, oh why can't I? ♪♪

sábado, 16 de mayo de 2009

El último alfajor



Acabo de terminar con el último alfajor que tenía. Obviamente puedo conseguir más alfajores en Panamá (acá venden de todo), pero no serían iguales a éstos, por lo que prefiero dejarlo así, antes de decepcionarme del sabor y la calidad. Y no es que sea demasiado exigente, es sólo que me enamoré de esos y ahora, los que antes me parecían buenos, ya no me lo parecen. Suele pasar, no? Tanto con la comida, como con... todo.

Lamentablemente esos alfajores eran una de las pocas cosas que me apetecía comer por estos días, así que tendré que inventarme algo más que me provoque comer o sacar apetito de donde no tengo. Comer a la fuerza no me funciona, así que tendré que trabajar un poco para "engañar" al estómago; no debe ser tan difícil... supongo que puedo hacerlo. A lo que sí no le apuesto es a engañar al corazón; en eso sí llevo todas las de perder.

Ya empecé a mezclar los temas, mejor me voy a la cama... sin sueño, pero igual me voy.

jueves, 14 de mayo de 2009

Otra vez...


SMS...
Soñar...
Silencio...
Extrañarte...
Lluvia de recuerdos...
Música contaminada...
Dieta a base de alfajores...
Pérdida parcial del apetito...
Mariposas bailando en mi panza...
Preguntas de terceros que nunca respondo...
"Más de mil cosas que me arrastran junto a ti"...

lunes, 11 de mayo de 2009

Casi el paraiso


Besos, abrazos, cariño...
Un paseo corto...
Comer golosinas (Halls, malvaviscos, besos de fresa)...
Compartir alfajores en la cama...
Cocinar (Espaguetis, Albóndigas, Pollo a la napolitana, Lasagna, Ensalada Caprese, Tacos mexicanos)...
Ver la película ganadora del Oscar...
Probar Tequila...
Conteo de lunares...
Detener el tiempo en el reloj...
Sentir mariposas en la panza el 90% del tiempo...
Vértigos...
Exagerar...
5 minutos más...
Vivir la magia

miércoles, 6 de mayo de 2009

Que cómo terminó Abril?


Bien... demasiado bien. Fue tan mágico como otros abriles, e incluso un poco más. El mes completo fue bueno, ya que aunque tuve que trabajar en otra ciudad por varias semanas, tuve oportunidad de conocer y visitar lindos lugares y gente amable con la que compartí buenos momentos.

Además, me di el gusto de darme el gusto e hice lo que me venía en gana casi siempre... sentí mucho, pensé casi nada (ahora pienso más), me despeiné un sinnúmero de veces, me dejé llevar, me perdí un poco, me volví a encontrar y fui más feliz de lo usual.

Lo más seguro es que el mes no haya tenido nada que ver, sino mi estado de ánimo, las circunstancias, la compañía y las situaciones... pero no les parece demasiada casualidad que mis abriles siempre sean tan perfectos?

Lo cierto es que demasiada perfección tampoco es posible porque todo lo bueno se acaba algún día, y eso fue exactamente lo que pasó: llegó Mayo... y no es un mal mes, sólo que nunca será tan perfecto como Abril, aunque tengo que admitir que inició de maravilla.

lunes, 4 de mayo de 2009

Aguacero de mayo


Ayer, después de casi tres semanas de estar fuera, regresé a mi ciudad y me encuentro con el primer aguacero torrencial de la temporada lluviosa. Estuve en casa desempacando todo, mientras escuchaba la lluvia caer y sintiendo unas ganas inmensas de salir.

Sé que a algunos la lluvia les provoca abrigarse, dormir, leer, caminar, tomar chocolate caliente y hasta llorar, pero a mí, los aguaceros de mayo me dan ganas de salir y conducir por la autopista mientras escucho música al mayor volumen que mis oídos puedan tolerar. Y eso hice: deshice mis valijas lo más rápido posible, tomé el primer paraguas que encontré, sin probar siquiera si funcionaba, corrí hasta el auto y conduje hasta llegar a la autopista, cuando hice sonar "Dust in the wind", mientras escuchaba también el refrescante sonido de la lluvia. Fue una sensación magnífica, como siempre.

Mientras iba de camino, pensé que había pasado ya bastante tiempo desde la última vez que visité mi banco, por lo que decidí conducir hasta allá. Cuando llegué aún llovía, y preferí mojarme un poco antes de perder la oportunidad de pasar un tiempo a solas sentada allí. Bueno, "a solas" en teoría, porque por la calzada pasaron varios autos, había uno que otro ciclista por ahí, y un par de pensamientos y recuerdos también estaban luchando por mezclarse con mi momento. Admito que el todo en su conjunto fue bueno. Estuve allí por espacio de media hora hasta que decidí volver a casa, ducharme y tomar una siesta... justo después de meterme a la cama, pensé un poco, soñé despierta, extrañé y finalmente me dormí por 20 minutos abrazada a una almohada... no soñé nada (o tal vez sí y no lo recuerdo), pero desperté descansada y un poco más feliz de lo que estaba antes de acostarme.

domingo, 3 de mayo de 2009

Varios premios y un regalo







Para ser sincera siempre recibo más premios y regalos de los que merezco y eso se aplica tanto a mi vida física como a la virtual. También tendría que admitir que esta clase de demostraciones me hacen feliz por un lado, pero por otro me apenan un poco, tal vez por el hecho de no creerme merecedora de tanto o tal vez porque no sé qué hacer con ellos.

En esta oportunidad abro un espacio para agradecer a Nuka, Yoyo y a Eurice por los últimos premios y regalos que me otorgaron; se los agradezco inmensamente y de todo corazón; sin embargo, quiero que sepan que lo que más aprecio de ustedes son sus palabras y sus visitas.

Creo que todos los que me leen y me siguen, y a los que leo y sigo, merecen este premio, por eso no hago una lista de los merecedores en esta ocasión, sino que lo comparto con todos, porque todos lo merecen por igual. Abrazos!