lunes, 13 de julio de 2009

Un domingo diferente

Me levanté bastante temprano, pero no pude ver el amanecer, porque debía hacer desayuno para 6 pequeños huéspedes que tenía en casa. Cociné, les di de comer, los bañé, los vestí, fuimos a un show de niños que resultó ser excelente. Al concluir el espectáculo fuimos a comer, después al parque y luego los devolví a sus respectivas casas alrededor de las 5:00 pm. Al menos los devolví como me los entregaron; todos parecían felices y al llegar a sus casas hacían una algarabía cuando les contaban a sus padres lo mucho que se habían divertido.

Llegué a mi apartamento cansada, pero preferí limpiar el desastre que los peques hicieron durante el tiempo que estuvieron allí y no dejarlo para el lunes. Tardé 3 horas para dejar todo "como Dios manda" y me acosté a dormir temprano (9:15 pm). Antes de dormir, me acordé de las caras de felicidad de los 6 chiquillos mientras miraban el show y pensé: "Cualquier sacrificio vale la pena, cuando se ven sonrisas como ésas..." (El resto del pensamiento, me lo reservo, aunque tal vez, algunos puedan adivinarlo).

El show que vimos:

8 comentarios:

ONUBIUS dijo...

Cuan cierto es el olvido del paso de cien terremotos infantiles, cuando a la cabeza nos llega ese sonido de sus risas y sus caritas de felicidad, bien vale la pena esas tres horas cuando se siembra esa felicidad en sus rostros. Sin duda alguna, no hay nada mas bonito que la sonrisa de un niño, y me atrevo a decir, mas bonito que cualquier amanecer...

Abrazzzusss

SerendipitY dijo...

La ilusión y felicidad de un sólo niño es incomparable con cualquier cosa y si encima son 6 y eres tu quien les sacas las sonrisas, mejor que mejor! :P Son el mejor chute de adrenalina y alegría para los adultos cueste lo que cueste el tornado que monten...
Besos

Nuka dijo...

Hola Hada ^-^
La verdad es que no hay nada como ver la sonrisa de un niñ@ cuando está alegre y es feliz, nos transmiten esa felicidad y, aunque uno acabe reventado por estar cuidando de esas pequeñas fieras, por lo menos uno se siente realizado, contento por un día bonito.
Me alegro por tu domingo diferente. Te deseo una gran semana.
Muchos besos ^3^

Anónimo dijo...

Vaya aventura, por lo visto se divirtieron sin nosotros y me alegra saberlo. No conozco otra persona que sea capaz de cuidar 6 niños ajenos por 24 hr de gratis, renunciar al concierto de Arjona aún siendo fanática de su música y terminar el día feliz. Serías una madre excelente.

Que tengas feliz viaje

Rafa

Cecile dijo...

¡que hermoso dia! , a mi me sucede con mis sobrinas , me dejan agotadas y la casa patas para arriba , pero si me preguntan si vale la pena __SI! LA VALE , UNA SONRISA DE ELLAS , SU FELICIDAD ,NO TIENE PRECIO ALGUNO , las amo.

Abel dijo...

Yo conozco a un pequeño al que le encantaria que le cocines, le des de comer y luego lo lleves a ver algun espectaculo (el G3 del 2006 estaria bien). Despues te cuento quien es...


Saludos ;-)

Hada dijo...

Onubius:
Realmente no me pesa haber cambiado un amanecer por ver 6 grandes y constantes sonrisas a mi alrededor por un día enterno.

Serendipity:
La felicidad de un niño es capaz de contagiar de alegría a medio mundo.

Nuka:
Un domingo lleno de alegría siempre nos viene bien, y si somos capaces de hacer felices a otros, mucho mejor.

Rafa:
Sí, nos divertimos sin ustedes =) A Arjona lo puedo ver en otra ocasión... creo... y realmente no estoy segura de que podría ser buena madre, pero esperaría serlo.
Insisto: sólo esribes en mi blog cuando estoy de viaje?

Cecile:
Ciertamente hay sonrisas que no tienen precio, pero valen demasiado... ni hablar de los abrazos.

Abel:
Sería capaz de pagar cualquier precio, por la sonrisa de ese pequeño =)

Abrazos a todos!

simplementeyo dijo...

PUes sí sus sonrisas valen cualquier cosa, precioso post, me has emocionado. Besos