miércoles, 5 de agosto de 2009

Príncipes y princesas



No me impresionan los príncipes de ningún color, tal vez porque no soy una princesa, ni me interesa serlo. Es preferible alguien más real y alcanzable, pero que tenga ese "algo" que nos vuelva locos... o me equivoco?

Lo cierto es que hoy muchos quieren ser de la realeza para conquistar corazones, pero después de lograr la conquista se les acaba el encanto. Las apariencias engañan, lo que realmente vale es lo que está en el corazón y eso sólo es posible apreciarlo cuando nos mostrarnos como realmente somos.

Creo en la magia, creo en soñar y en volar, pero algo en lo que nunca he creído es en príncipes encantados.

Acaso están en extinción los seres normales y sencillos, pero con un espíritu soñador?

14 comentarios:

EURICE dijo...

Ay amiga cuanta razón tienes, no existen, eso es un falacia machista que se inventaron para engañarnos de niñas y condenarnos a ser exclavas del amor.
De los reales mejor ni hablar. porqué en pleno siglo XXI, verguenza debia darnos que todavia se mantengan monarquias, pero eso es otra historia.
Un abrazo

Anónimo dijo...

A que no adivinas la diferencia entre Hadas y Princesas?

Rafa

Hada dijo...

Eurice:
Me hiciste reír con aquello de ser "exclavas del amor", porque al final de cuentas, todos de alguna manera terminamos siéndolo =P

Rafa:
Cuál es?
Que las Princesas tienen corona y las Hadas tienen alas?
Se me ocurrió otra más, pero mejor no la escribo =P

Anónimo dijo...

Esa diferencia es válida pero hay otras que van más allá de las alas y las coronas, por ejemplo:
- las princesas buscan riquezas terrenales y las hadas quieren hacer felices a otros
- las princesas nos hacen sufrir, las hadas nos curan el corazón
- las princesas buscan que los mortales cumplan sus deseos y las hadas cumplen los deseos de los mortales
- las princesas bailan para divertirse, mientras que el placer de las las hadas está en volar y hacer volar a otros
- las princesas se quedan esperando a que los príncipes o caballeros andantes las rescaten, pero las hadas hacen que las cosas pasen.

Rafa

Anónimo dijo...

"... ya Ke el azul no existe"... me parece que ya se quien escribio eso :P

Principes? No existen. Princesas? Mucho menos. Al principio uno cree que si, pero no...


Saludos :)

Pablo Mariosa dijo...

Todavía existen, Ada.

Tanto hombres como mujeres de ese tipo.

Parece que hay que esforzarse mucho por encontrarlos. Pero el que buscar encuentra jeje

Un beso,

Pablo

Anónimo dijo...

No, no existen. Para nada. Cero. Lo sabes bien.

Britanny dijo...

Ya lo dice la canción de Tontxu (Todos dicen te quiero). Cuidado con los príncipes azules que destiñen! Sin embargo, como en todos los cuentos hay variedad de príncipes y princesas, y uno cuando los escucha se siente más identificado o no con ellos, pero lo importante es sentirse bien a su lado, ya sea príncipe, mendigo o vasallo ;)

Hada dijo...

Rafa:
No había pensando en una lista tan extensa, y justo la diferencia que pensé no la incluiste =P... Gracias! =)

A.:
Pues no, no fue esa persona quien lo escribió, pero agradezco que me hayas sacado una gran sonrisa (acompañada de carcajada) con tu gracioso comentario =D

Pablo Mariosa:
Me parece que lo que existen son los soñadores alados... y ésos no son difíciles de encontrar =)

A.:
Me quedó claro: no existen ;))

Britanny:
Al final no hace falta tener o ser príncipe o princesa, lo que vale es lo que podemos darle a la otra persona, no?

Abrazos y gracias por comentar =)

Joha Zuluaga dijo...

No me lo creo!!
Hemos utilizado hasta el mismo tema de los colores de los principes!!

Hada dijo...

Joha Zuluaga:
En efecto, hablamos de lo mismo en los dos post y no es la primera vez. Hasta hemos usado las mismas imágenes repetidas veces. Segura que no somos la misma persona? =P

Abrazos!

simplementeyo dijo...

No, gracias a DIos, no están en extinción,.... Estoy segura. Besos

Hada dijo...

cimplementeyo:
También pienso que no están en extinción, sólo hay que saber buscar y tener un poco de paciencia =)

Abrazos!

nayelli dijo...

me encanto pinceladas de amor aun que esxisten solo en el corazón