jueves, 31 de diciembre de 2009

Bendición celta


Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano, hasta que nos volvamos a encontrar.

Que olvides los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día. Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.

Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.

Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, el cielo te acoja, y que la fortuna de las colinas irlandesas te abracen.

Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero. Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen, aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees.

Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te aguante en su mano, y no apriete mucho su puño.

Que no conozcas nada más que la felicidad.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Confieso que...


No he tenido suficiente tiempo para lo que quisiera, gracias a compromisos laborales...
He perdido alrededor de 4 kilos el último mes (casi 9 lbs), a pesar de que he comido mucho más de la cuenta...
Pienso más de lo que debería y me canso...
Anduve de sonámbula por estas noches... lo sé porque desperté de pie cerca de la puerta de la habitación y noté que mi teléfono celular estaba en tres pedazos sobre el piso (quién habrá sido?)...
Extraño escuchar a mi papá silbando alguna canción o que simplemente me cante: ♫mirándote a los ojos juraría, que tienes algo nuevo que contarme...♫
Hace un par de días no dormí ni una sola hora por quedarme escuchando música... después el sueño me pasó factura durante el día, pero valió la pena...
Ya me empieza a incomodar el comportamiento extraño que es usual en mis conocidos por estas fechas...
Tengo libre la tarde del lunes y no sé qué hacer, porque las personas con las que podría pasar un buen rato estarán lejos o trabajando...
Hace semanas que no veo el amanecer desde mi cama, ya que el solsticio de invierno hizo que la salida del sol se desviara unos grados del perímetro de mi ventana...
Últimamente me enojo conmigo misma...
Mis mariposas me reclaman cosas y yo procuro ignorarlas...
Quiero... y no puedo...

sábado, 19 de diciembre de 2009

Tonterías y códigos


5/7/07
Imagen enigmática
PDs
4 spam
0.5%
Silvana
Pizza caprichosa
Abrazo permanente
Escaleras de besos (o de lo que sea)
John Cusack
5684 km
Cuentas regresivas
Listas
A. de A. 521
Música contaminada
1698... 4, 4, 5 y 3
Palomas verticales
♪♫Mi sueño♫♪
Alfajores que sacan alas
Labris
Chocolate con malvas
♪♫Gentle Ways♫♪
Nesobesos
Patos en el dique
"La mirada"
Arco iris completo
Aerobesines
Volando juntos

jueves, 3 de diciembre de 2009

Sopresa!


Hay pocas cosas peores que aparecer sin la más mínima sospecha en el momento en el que alguien dice algo que no debes escuchar y más aún, cuando las noticias no son del todo agradables.

Se suponía que debía estar feliz: terminé un trabajo en poco tiempo y regresé antes de lo previsto a mi ciudad. Ya que no había nadie en mi apartamento, decidí ir a trabajar y de paso, le daba la noticia a mi amigo-colega-compañero de apartamento. Pero nadie contaba con que yo me aparecería en la puerta de su oficina justo cuando él le decía a alguien por el teléfono: "Me mudo de apartamento en enero, pero todavía no le he dicho a Ada". No sé quién puso peor cara, si yo al escuchar eso, o él al enterarse que lo había escuchado.

Después de que literalmente sintiera que me habían echado agua helada encima, vinieron las explicaciones, los comentarios y demás, pero igual me quedé con esta sensación extraña encima y me fui a trabajar a mi oficina (a menos de 20 metros de la suya). Para cerrar el día, preferí irme a dormir antes de las 10 pm y no pensar demasiado... al fin y al cabo, era algo que tenía que pasar tarde o temprano.

Lo irónico es que se suponía que la sorpresa la iba a dar yo, pero pasó exactamente lo contrario.