lunes, 21 de marzo de 2011

No me sueltes


Si al abrazarme, me escuchas decir: "no me sueltes", no es porque quiera aprisionarte o que ates tu vida a la mía. Esas tres sencillas palabras son la forma en la que te pido que por favor, no me dejes caer, que me siento a gusto contigo, que te quiero y que me dolería que te alejaras... También quiero decir con ello que si algún día quisieras dejar de abrazarme, siempre serás libre de hacerlo; pero si eso pasara, yo seguiría guardando la esperanza de que al menos podamos coincidir en ocasiones, espacios y silencios y que quizá, de vez en cuando, cruce por tu mente y por tu corazón, la idea de que podamos mantenernos tomados de la mano... a pesar de las distancias y a pesar del tiempo.

17 comentarios:

ONUBIUS dijo...

La complicidad aun en la distancia no cae en saco roto, cuando existe, siempre estara de una u otra forma presente y dificilmente desaparecera, otra cosa es que seamos tan niños como para negarlo, pero existe aunque nos engañemos a nosotros mismos o nos quedemos ciegos por el rencor de una ruptura que hayamos acelerado, quizas por no haberla luchado, quizas por no haberla mimado, muchos quizas que distorsinan nuestra realidad, pero soy de los que piensa en que nunca desaparecen...
abrazzzusss

Hada dijo...

Ciertamente a veces no luchamos lo suficiente por "eso" o desestimamos a "priori" el valor imperdurable que tiene... y tienes razón en decir que esas complicidades profundas no desaparecen, sólo a veces, nos convencemos de que no son ciertas, o que fue temporal, pero si escarbamos un poquito el corazón, descubriremos que siguen allí, casi a flor de piel, como una huella imborrable de lo que fue y no se olvidará.
Abrazos agradecidos! =)

Igna dijo...

Estoy convencido por experiencia propia que aunque se aleje siempre verás unos brazos que te agarran.
Los abrazos bien otorgados nunca se olvidan.

Hada dijo...

Tengo unos brazos permanentes que no me han soltado desde hace 3 años, 8 meses y 14 días... a pesar de nuestras altas y bajas, de mis buenas y mis malas, y de que en ocasiones, en mi desvarío, he hecho uno que otro intento por soltarme, perderme y desaparecer... Ésa es una de es de las maravillas de la vida que no tienen precio y que serán difíciles de encontrar en otro lugar, en otro momento o en otra persona.
Gracias por tu comentario, Igna

Anónimo dijo...

Abrazo eterno >:D<

NBs :-*

Hada dijo...

Te adoro, tonto!
NBs :-*

Veró dijo...

Por dios, hay que luchar para que ese abrazos no termine jamás.
Miles de abrazos
Veró

Hada dijo...

Totalmente de acuerdo, Vero =)
Abrazos!

Peter dijo...

Es hermoso lo qe escribiste! expresas lo qe sentis de una manera muy poética, y eso es muy lindo. Te felicito! segui escribiendo :D

Peter/

Hada dijo...

Gracias, Peter! =)

Peter dijo...

Gracias por pasarte por mi blog! me alegro mucho de qe te haya gustado :) El tuyo tambien es muy lindo!

Saludos! qe sigas bien :D

TADIALO dijo...

gracias por explicar lo q muchos no sabes sabemos decir con palabras o cuando nos lo dicen no los entendemos, ahora nunca me apartare cuando me pide un abrazo i le explicare porque la necesito tanto. Que hermosa explosión de pensamientos. Seguiré leyendo tus letras.

Rosas dijo...

Un abrazo es la mejor medicina para el corazón ...

Saludos ... Tienes un lindo blog :)

Pablo Mariosa dijo...

¿Cómo estás, Ada?

Hace mucho tiempo que no te escribo y, finalmente, me presento para hacerlo =o)

Una vez más encuentro en este espacio un mensaje de amor, algo valioso.

Espero que estés bien. ¡Nos escribimos!

Un beso grande,

Pablo

Hada dijo...

Tadialo:
Me alegra saber que mis palabras han encontrado eco en algunos y que han hayado en ellas una que otra explicación =)

Rosas:
Como dijera en otra de mis entradas: no hay nada que un abrazo no pueda curar.

Pablo:
Hola, qué tal? estoy bien, gracias. Me da mucho gusto leerte. Los mensajes de amor están a la orden del día... al menos por acá. Gracias por pasar.

Abrazos!

simplemente yo dijo...

Confiemos (de hecho estoy segura) en que nunca querrá dejar de abrazarte. Besos

simplemente yo dijo...

Ah me encanta los abrazos, de hecho yo siempre que llego a Atocha lo primero que quiero antes incluso de un beso es que me abrace fuerte y entonces ya estoy en casa. Besos