miércoles, 8 de junio de 2011

Una flor

Justo cuando sentía que todo estaba perdido, que lo que hacía no valía la pena, que sólo era un día más que debía soportar hasta su final, se me ocurre voltear la mirada hacia mi puerta y ahí estás tú, de pie, con una flor inusual en tu mano y una gran sonrisa en el rostro... De más está decir que me volvió la vida al cuerpo, literalmente hablando, por este simple gesto que costó poco, sin embargo, significa demasiado.

La vida tiene una extraña manera de hacernos valorar las cosas más sencillas... y es que, tal vez, sólo aprendemos a apreciar la sencillez y la belleza, cuando alrededor todo parece oscuro e incierto.

¡Gracias!

6 comentarios:

Veró dijo...

Siempre nos salvan :)
Miles de abrazos
Veró

Hada dijo...

Sí, siempre nos salvan... las flores y también ellos =)
Abrazos, Veró

Ricardo Miñana dijo...

La flor preciosa, lo cierto es que tienes razón, la vida nos enseña a valorar las cosas más sencillas.
Un grato placer pasar por tu casa.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.

ONUBIUS dijo...

O quizás de tanto que tenemos nos olvidemos de las pequeñas cosas que no nos deslumbra, sino que arrasan en nuestro interior y que por sencillas son tan grandes, gracias a ti por deleitarnos con tus reflexiones, por situarnos frente a nosotros mismos cuando no lo tenemos tan claro...

abrazzzusss

Hada dijo...

Ricardo Miñana:
Y ciertamente en la sencillez podemos encontrar nuestra felicidad. Gracias por pasar =)

Onubius:
La vida me ha enseñado en más de una ocasión que sólo hace falta detenerse un instante y apreciar un detallito, para ser felices... No pasar por alto esa magia que nos rodea, es lo que nos hace sonreír. Gracias por tu comentario y por tu visita =)
Abrazos!

simplemente yo dijo...

Bueno pues presta atención a esos detalles.. Besos grandes